Más allá de la pasión y emoción que emanan del futbol, visitar el Estadio Zoque puede resultar una experiencia culturalmente enriquecedora.
La casa del Jaguar cuenta desde hace un año con un atractivo turístico muy especial: La Calzada de las Etnias. Se trata de un corredor urbano en el que, a través de diversas obras plásticas, se exponen siete esculturas que representan a las diversas culturas vivas del estado de Chiapas.

El recorrido comienza del lado oriente del estadio, con una majestuosa obra llamada “El Florero”, en la que se puede apreciar a un hombre que emerge del tronco de una ceiba milenaria, cargando un mecapal con un tercio de la flor sagrada de Niluyarilu, tradición que viene desde la época prehispánica y que durante la conquista tomó un sentido religioso al utilizar la flor para la representación del nacimiento del niño Jesús en la iglesia mayor de Chiapa de Corzo.

Entre las esculturas, que fueron elaboradas por artistas como Rafael de Jesús Araujo González, Mayo Abitia, Arturo D´Benito, Sebastián Sántiz Gómez, Robertoni Gómez Morales, utilizando materiales diversos como fibra de vidrio, resinas, bronce y acero, también se encuentran “Las hijas de la noche”, “Mujer y niños tzeltales”, “La Familia Tojolabal” y “Coyatoc”.

“Autoridad Chamula” es una de las obras que enmarcan la vista principal de la Selva Chiapaneca, como también se conoce al Estadio Zoque.
Aquí se presenta a un personaje Chamula que porta con orgullo su vestimenta tradicional, de donde sobresalen el Chuj de lana tradicional y el característico sombrero con vistosos listones de colores; en su mano derecha el Chamula porta bastón de mando, símbolo ancestral de autoridad de los pueblos tzotziles

Pero sin duda, la obra más imponente y que se sitúa a tan sólo unos metros de la fachada principal del Zoque es “Yo soy Chiapas”, escultura que fusiona a través de cuatro rostros los íconos más representativos de nuestro estado. En la obra del artista Martín Abadía Gordillo se pueden apreciar el pasado prehispánico -evocado por el perfil maya del Rey Pakal de Palenque-, así como la diversidad étnica a través del rostro de una mujer indígena, la alegría del Parachico -que simboliza una de las festividades más importantes del estado- y el Jaguar, morador de las selvas y montañas de nuestro vasto territorio.

Se recomienda pues al visitante tomarse al menos una hora antes del partido para recorrer la Calzada de las Etnias y disfrutar a detalle de este paseo y adentrarse así en las raíces y visiones de su cultura, magistralmente plasmadas por las manos de artistas chiapanecos.

A la par de estas obras, el Zoque cuenta con una exposición de cultura contemporánea a través de un mural de casi 200 metros elaborado con la técnica del graffiti.

La barda perimetral sur del estadio fue el lienzo en el cual artistas del colectivo Urban Writters como Noriega, Dark y Skaner plasmaron con tonos naranjas y rojizos diversas figuras alusivas al fútbol, a la belleza natural del estado y a la diversidad étnica.

Estadio ZOQUE
Fecha de construcción: 1982
Remodelación: 2002
Aforo: 23 mil
Zonas: Cabecera Norte, Cabecera Sur, Preferente, Preferente Numerado, Platea, VIP, Palco, Súper Palco, Platino
Canchas: Tres, dos de pasto natural (bermuda común, Sahara y 328) y una de pasto sintético.
Áreas: Vestidores, Centro de Medicina del Deporte y Rehabilitación, Gimnasio, Oficinas, Sala de Medios, Palapa
Se conoce también como estadio Víctor Manuel Reyna, en honor a yub gran promotor del deporte y fundador de la primera liga infantil de futbol en la capital chiapaneca, esto en los años 50.